Un viaje a Reikiavik en Fin de Año puede parecer una opción complicada si buscas algo más que una escapada urbana: quieres disfrutar de las auroras boreales, descubrir los paisajes de Islandia en invierno, visitar glaciares y cuevas de hielo y, al mismo tiempo, vivir una celebración de Fin de Año realmente diferente. La duda es cómo organizar todo esto en pocos días y sin que la climatología o la logística terminen condicionando la experiencia.
En este artículo descubrirás qué puedes vivir durante un Fin de Año en Reikiavik, qué lugares y actividades merece la pena incluir en un viaje organizado y por qué esta época del año ofrece una combinación tan especial de naturaleza, aventura y celebración.
Y hay algo que hace que la noche del 31 de diciembre en Islandia sea especialmente sorprendente: los islandeses tienen una forma muy particular de celebrar la llegada del nuevo año. ¿Quieres descubrir qué ocurre esa noche y por qué convierte un viaje a Reikiavik en Fin de Año en una experiencia difícil de olvidar? Sigue leyendo.
En este artículo descubrirás las 12 preguntas que toda agencia debería responder antes de que tomes una decisión. Te ayudarán a comparar con criterio, detectar posibles señales de alerta y elegir con la tranquilidad de saber qué estás contratando. Sigue leyendo, porque algunas de estas preguntas probablemente nunca te las habías planteado y pueden cambiar por completo la forma en la que eliges tu viaje a Islandia.
¿Por qué hacer un viaje a Reikiavik en Fin de Año?

Cuando pensamos en un viaje a Islandia, es fácil dejarse llevar por las fotografías de cascadas, volcanes, glaciares y auroras boreales. Sin embargo, el éxito del viaje no depende únicamente del destino, sino también de quién lo organiza.
A diferencia de otros países, Islandia presenta unas condiciones muy particulares. La meteorología puede cambiar en cuestión de minutos, algunas carreteras permanecen cerradas durante parte del año y muchas de las experiencias más auténticas requieren conocer bien el terreno para disfrutarlas con seguridad. Por eso, elegir una agencia para viajar a Islandia no debería basarse únicamente en el precio o en un itinerario atractivo.
Dos viajes aparentemente similares pueden ofrecer experiencias completamente diferentes. La diferencia suele estar en aspectos que no siempre aparecen en el programa: la experiencia real de los guías, la flexibilidad para adaptar la ruta si cambia el tiempo, la calidad de los alojamientos, el tamaño del grupo o el conocimiento que tiene la agencia del destino.
Además, reservar un viaje a Islandia supone una inversión importante. Elegir bien desde el principio no solo puede ayudarte a evitar imprevistos, sino también a disfrutar de lugares menos masificados, optimizar el tiempo disponible y viajar con la tranquilidad de saber que estás en manos de profesionales que conocen el país de primera mano.
Por eso hemos preparado esta guía. Las doce preguntas que encontrarás a continuación no pretenden ayudarte a elegir una agencia concreta, sino ofrecerte un criterio objetivo para comparar cualquier opción. Si una agencia responde con claridad y transparencia a todas ellas, estarás mucho más cerca de tomar una decisión acertada.
Si estás pensando en hacer un viaje a Reikiavik en Fin de Año, probablemente buscas algo diferente a pasar la última noche del año en una ciudad europea más. Y es precisamente ahí donde Islandia tiene mucho que ofrecer: pocos destinos permiten combinar en un mismo viaje auroras boreales, paisajes volcánicos, glaciares, cuevas de hielo, aguas termales y una celebración de Fin de Año tan singular.
Además, viajar en esta época significa descubrir Islandia en una de sus versiones más espectaculares. Los días son cortos, las noches muy largas y el paisaje puede aparecer cubierto de nieve y hielo, creando unas condiciones únicas para disfrutar de algunos de los grandes atractivos naturales del país.
Islandia en invierno: naturaleza en estado puro
El invierno transforma por completo el paisaje islandés. Cascadas, montañas, campos de lava y glaciares adquieren una apariencia muy diferente a la que presentan durante los meses de verano.
Una de las grandes ventajas de utilizar Reikiavik como base es que permite combinar la vida de la capital con excursiones de naturaleza sin necesidad de cambiar constantemente de alojamiento. Desde la ciudad se pueden realizar algunas de las rutas y experiencias más conocidas de Islandia, entre ellas el Círculo de Oro, que reúne lugares como el Parque Nacional de Þingvellir, la zona geotérmica de Geysir y la cascada Gullfoss.
Y el invierno no significa renunciar a este tipo de excursiones. Al contrario: contemplar el Círculo de Oro con paisajes invernales añade una dimensión completamente diferente a la experiencia.
Las auroras boreales: uno de los grandes motivos para viajar en estas fechas
Para muchos viajeros, el principal motivo para elegir un viaje a Reikiavik en Fin de Año es la posibilidad de contemplar las auroras boreales.
La temporada de auroras en Islandia se extiende aproximadamente desde finales de agosto hasta finales de abril, por lo que las fechas de Fin de Año se encuentran plenamente dentro de este periodo. Además, las largas horas de oscuridad del invierno ofrecen muchas oportunidades para intentar observarlas.
Eso sí, conviene ser realista: nadie puede garantizar la aparición de una aurora boreal. Para que sea visible tienen que coincidir factores como la actividad solar, la oscuridad y unas condiciones meteorológicas adecuadas, especialmente cielos suficientemente despejados.
Por eso, en un viaje para ver auroras boreales es importante contar con cierta flexibilidad y conocer bien la previsión meteorológica y de actividad auroral. El objetivo no es simplemente «ir a un lugar y esperar», sino aprovechar las mejores condiciones posibles durante la estancia.
¿Por qué elegir Fin de Año y no cualquier otra fecha?

Porque el viaje incorpora una experiencia que no encontrarás durante el resto del invierno: vivir la Nochevieja en Reikiavik.
La celebración islandesa tiene una particularidad sorprendente: no existe un único gran espectáculo oficial de fuegos artificiales organizado por la ciudad. Son los propios habitantes quienes llenan la noche de hogueras, fuegos artificiales y celebraciones repartidas por toda el área de la capital.
El resultado es una Nochevieja mucho más espontánea y participativa que la de muchas otras capitales europeas.
Por eso, si buscas combinar naturaleza, aventura, auroras boreales y una celebración de Fin de Año diferente, Reikiavik reúne en pocos días muchos de los ingredientes que hacen especial a Islandia en invierno.
Todo lo que puedes vivir en Reikiavik e Islandia durante Fin de Año
Una de las grandes ventajas de elegir un viaje a Reikiavik en Fin de Año es que la experiencia va mucho más allá de la propia celebración del 31 de diciembre. Durante los días que pases en Islandia puedes combinar excursiones por algunos de los paisajes más emblemáticos del país con experiencias relacionadas con el hielo, el volcanismo, la geotermia y, por supuesto, las auroras boreales.
Ver auroras boreales en Islandia
Las auroras son, para muchos viajeros, el gran sueño del viaje. Durante el invierno islandés, las condiciones de oscuridad son especialmente favorables para intentar observar este fenómeno, cuya temporada se prolonga desde finales de agosto hasta finales de abril.
La experiencia tiene además un componente de aventura: no sabes exactamente cuándo ni dónde aparecerán. Por eso, una salida para buscar auroras no consiste únicamente en llegar a un punto concreto, sino en buscar las mejores condiciones de cielo y actividad auroral disponibles esa noche.
Y si las condiciones acompañan, pocas experiencias pueden competir con contemplar las luces del norte sobre un paisaje islandés cubierto de nieve.
Recorrer el Círculo de Oro en invierno
El Círculo de Oro es probablemente una de las excursiones imprescindibles desde Reikiavik. Su recorrido reúne tres grandes atractivos: el Parque Nacional de Þingvellir, la zona geotérmica de Geysir y Gullfoss, una de las cascadas más conocidas de Islandia.
Durante Fin de Año, el paisaje invernal transforma completamente estos lugares. La combinación de hielo, nieve, vapor geotérmico y cascadas crea una imagen muy diferente de la que encontrarías durante un viaje a Islandia en verano.
Es, además, una buena muestra de lo que hace especial a Islandia: en una misma excursión puedes pasar de caminar por un paisaje de origen volcánico a contemplar géiseres y terminar frente a una enorme cascada.
Descubrir glaciares y cuevas de hielo
Si hay una experiencia especialmente vinculada al invierno islandés, esa es la visita a las cuevas de hielo naturales de los glaciares.
Estas formaciones aparecen cuando el agua de deshielo atraviesa el hielo glaciar y crea cavidades y túneles de tonalidades azules y transparentes. Su aspecto cambia con el tiempo y las condiciones naturales, por lo que visitar una cueva de hielo no es exactamente igual de un año a otro.
Para el viajero, supone adentrarse literalmente en el interior de un glaciar y descubrir una de las manifestaciones más impresionantes del paisaje invernal islandés.
Relajarse en aguas termales: una experiencia imprescindible
Después de una jornada recorriendo Islandia en invierno, pocas cosas resultan más agradables que terminar el día en aguas geotermales.
La Blue Lagoon, situada en la península de Reykjanes, es uno de los lugares más conocidos del país y se encuentra relativamente cerca de Reikiavik y del aeropuerto internacional de Keflavík. La propia península de Reykjanes destaca, además, por su singular paisaje volcánico y geológico.
Bañarse en agua caliente mientras el aire exterior es frío resume perfectamente uno de los grandes contrastes de Islandia: fuego y hielo, frío y calor, naturaleza extrema y bienestar.
Entender el paisaje volcánico en el Lava Centre
Islandia no se entiende sin sus volcanes. Su paisaje está directamente relacionado con la actividad geológica que continúa transformando el país.
Una visita al Lava Centre permite complementar las excursiones de naturaleza con una aproximación más didáctica al vulcanismo y a las fuerzas que han contribuido a crear el paisaje islandés.
Es especialmente interesante porque ayuda a interpretar lo que estás viendo durante el resto del viaje: campos de lava, volcanes, glaciares, aguas termales y otras manifestaciones de una isla situada sobre una de las zonas geológicamente más activas del planeta.
Descubrir Reikiavik y vivir su ambiente de Fin de Año
Y entre excursión y excursión también hay tiempo para conocer Reikiavik.
La capital islandesa ofrece una combinación interesante de cultura, gastronomía, diseño y ambiente urbano, pero durante los últimos días del año adquiere una personalidad todavía más especial. La noche del 31 de diciembre, los barrios de la capital se llenan de hogueras y fuegos artificiales, y la celebración continúa durante buena parte de la madrugada.
De hecho, una de las peculiaridades de la Nochevieja islandesa es que no necesitas acudir a una única plaza para contemplar los fuegos artificiales: el espectáculo se produce prácticamente por toda la ciudad, creado por los propios habitantes.
El resultado es un viaje que combina dos experiencias aparentemente muy diferentes: durante el día, la naturaleza extrema de Islandia; por la noche, el ambiente de una capital que celebra la llegada del nuevo año de una manera muy particular.
Y esa combinación es precisamente lo que convierte un viaje a Reikiavik en Fin de Año en algo más que una simple escapada de invierno.
¿Cómo es celebrar Fin de Año en Reikiavik?

Uno de los grandes atractivos de un viaje a Reikiavik en Fin de Año es que la experiencia no termina cuando regresan las excursiones. La noche del 31 de diciembre, la capital islandesa se transforma y sus habitantes tienen una manera muy particular de despedir el año.
Si estás acostumbrado a celebrar la Nochevieja alrededor de una plaza, con un escenario central y un espectáculo de fuegos artificiales organizado por el ayuntamiento, en Reikiavik encontrarás algo bastante diferente.
Una ciudad entera convertida en celebración
En Islandia, las celebraciones de Fin de Año tienen un marcado carácter comunitario. Durante la noche se encienden numerosas hogueras y, cuando llega la medianoche, los fuegos artificiales aparecen prácticamente por toda la ciudad.
No hay un único punto desde el que todo el mundo contemple el espectáculo. Son los propios habitantes quienes lanzan gran parte de los fuegos artificiales, creando un espectáculo espontáneo que puede disfrutarse desde distintos puntos de Reikiavik.
Esto hace que la Nochevieja tenga una atmósfera muy especial: la ciudad entera parece participar al mismo tiempo en la llegada del nuevo año.
Las hogueras de Nochevieja: una tradición islandesa
Las hogueras, conocidas como brennur, forman parte de las tradiciones de Año Nuevo en Islandia. Familias y vecinos se reúnen alrededor del fuego para despedir el año, mientras las luces de las hogueras destacan especialmente en las largas noches del invierno islandés.
Es una tradición que encaja perfectamente con la personalidad del país: fuego en mitad del frío, naturaleza como escenario y una celebración mucho menos convencional que la que encontrarías en muchas capitales europeas.
Y después llegan los fuegos artificiales
La medianoche es probablemente el momento más espectacular.
Los fuegos artificiales iluminan el cielo de Reikiavik desde numerosos puntos de la ciudad y pueden prolongarse durante bastante tiempo después de las doce. El efecto es especialmente llamativo cuando se contempla desde una zona elevada, desde donde se puede observar cómo diferentes partes de la capital se iluminan simultáneamente.
Y aquí aparece una de las grandes curiosidades de la Nochevieja islandesa: los fuegos artificiales no son únicamente un espectáculo para contemplar, sino una tradición en la que participan activamente los propios ciudadanos.
Es una de esas experiencias que resulta difícil entender completamente hasta que se vive.
¿Y si además aparecen las auroras boreales?
Esta es una de las preguntas que más se hacen quienes están valorando un viaje a Reikiavik en Fin de Año.
Sí, es posible que las auroras sean visibles durante estas fechas, ya que diciembre y enero se encuentran dentro de la temporada de auroras en Islandia. Pero conviene diferenciar dos fenómenos completamente distintos: los fuegos artificiales se pueden esperar; las auroras, no.
La aparición de una aurora depende de la actividad solar y de que las condiciones meteorológicas y de visibilidad sean adecuadas. Por eso, ningún viaje responsable debería prometer que las verás una noche determinada.
Lo que sí se puede hacer es aprovechar las largas horas de oscuridad, consultar las previsiones y buscar las mejores condiciones posibles durante la estancia.
Y precisamente ahí reside parte de la magia: puedes empezar la noche rodeado de miles de luces artificiales en Reikiavik y terminar mirando al cielo en busca de las luces naturales del norte.
Una forma diferente de empezar el año
Celebrar Fin de Año en Reikiavik no consiste únicamente en cambiar de escenario para tomar las uvas.
Es combinar una de las noches más especiales del calendario con un destino que durante el día ofrece glaciares, cuevas de hielo, cascadas, volcanes, aguas termales y paisajes invernales.
Por eso, si estás buscando un viaje de Fin de Año diferente, Islandia ofrece algo difícil de encontrar en un mismo destino: aventura durante el día y una celebración absolutamente singular cuando llega la medianoche.
Viaje a Reikiavik en Fin de Año organizado: ¿qué ventajas tiene?

Islandia es un destino relativamente sencillo de recorrer cuando las condiciones son buenas. Sin embargo, hacer un viaje a Reikiavik en Fin de Año tiene una particularidad que conviene tener en cuenta: estás viajando en pleno invierno, cuando las horas de luz son escasas y el tiempo puede cambiar rápidamente.
Por eso, la pregunta no debería ser únicamente si puedes organizar el viaje por tu cuenta, sino qué opción te permite aprovechar mejor los días disponibles y disfrutar de las experiencias sin convertir la logística en parte del viaje.
#1. Menos tiempo pendiente de la carretera y más tiempo disfrutando
En invierno, conducir por Islandia requiere prestar especial atención a la meteorología y al estado de las carreteras. La nieve, el hielo, el viento o los cambios repentinos de las condiciones pueden afectar a los desplazamientos.
En un viaje organizado a Reikiavik en Fin de Año, esta responsabilidad recae en profesionales que conocen las rutas y pueden valorar las condiciones antes de cada salida.
Para el viajero significa algo muy sencillo: no tienes que dedicar parte de tus vacaciones a decidir si una carretera es segura, comprobar constantemente las condiciones o enfrentarte a una conducción invernal a la que quizá no estás acostumbrado.
#2. Aprovechar mejor unas fechas con pocas horas de luz
Este es un aspecto especialmente importante.
En torno al solsticio de invierno, Islandia disfruta de pocas horas de luz diurna. Eso significa que, en un viaje de pocos días, cada jornada cuenta.
Una buena organización permite distribuir las excursiones y actividades teniendo en cuenta los horarios de luz, los desplazamientos y las condiciones meteorológicas para aprovechar al máximo el tiempo disponible.
Y esto es especialmente relevante cuando quieres combinar en un mismo viaje experiencias tan diferentes como el Círculo de Oro, glaciares, cuevas de hielo, Blue Lagoon, Lava Centre y búsqueda de auroras boreales.
#3. Tener las experiencias importantes ya planificadas
Cuando organizas un viaje por tu cuenta, no solo tienes que elegir dónde dormir. También debes investigar qué excursiones hacer, reservarlas, calcular los tiempos de desplazamiento, comprobar qué actividades están operativas durante el invierno y coordinar todo el itinerario.
En un viaje organizado, buena parte de ese trabajo desaparece.
El objetivo es que el viajero pueda concentrarse en la experiencia: descubrir Islandia, conocer Reikiavik, disfrutar de sus paisajes y aprovechar cada oportunidad para contemplar las auroras.
#4. La meteorología deja de ser un problema que tienes que resolver tú
Esta es probablemente una de las mayores ventajas de viajar a Islandia en invierno con una organización especializada.
El tiempo puede obligar a modificar una ruta, cambiar el orden de las actividades o adaptar determinados desplazamientos. En un viaje por libre, esa decisión recae directamente sobre el viajero.
Cuando existe un equipo que conoce el destino, es posible reaccionar ante esas circunstancias y buscar alternativas cuando sea necesario.
Esto no significa que el tiempo deje de importar, Islandia sigue siendo Islandia, sino que no tienes que enfrentarte tú solo a todas las decisiones que puede generar la meteorología.
#5. Y, sobre todo, combinar naturaleza y celebración sin complicaciones
Un viaje a Reikiavik en Fin de Año tiene una dificultad añadida frente a una escapada convencional: quieres hacer muchas cosas en pocos días y, además, quieres reservar la noche del 31 de diciembre para disfrutar de la ciudad.
La organización permite que las grandes experiencias de Islandia estén integradas dentro de un mismo viaje, dejando también espacio para conocer Reikiavik y vivir su Nochevieja.
Así puedes dedicar un día a descubrir el Círculo de Oro, otro a adentrarte en paisajes glaciares y cuevas de hielo, disfrutar de las aguas termales o conocer el mundo volcánico islandés y, al mismo tiempo, llegar al 31 de diciembre con la tranquilidad de saber que la parte esencial del viaje ya está organizada.
¿Significa esto que un viaje organizado es siempre mejor?
No necesariamente.
Si disfrutas planificando, conduciendo y tomando todas las decisiones sobre la marcha, viajar por libre puede ser una opción perfectamente válida.
Pero si tu prioridad es aprovechar al máximo una estancia corta, visitar los lugares imprescindibles, realizar actividades especiales de invierno, buscar auroras y celebrar Fin de Año en Reikiavik sin preocuparte de toda la logística, un viaje organizado puede aportar un valor considerable.
Y esa es precisamente la diferencia entre simplemente viajar a Islandia en diciembre y elegir un viaje organizado a Reikiavik en Fin de Año diseñado específicamente para disfrutar de la isla en esta época del año.
¿Para quién es recomendable un viaje a Reikiavik en Fin de Año?

No todos los viajeros buscan lo mismo cuando viajan a Islandia en invierno. Algunos sueñan con ver auroras boreales; otros quieren conocer los grandes paisajes naturales del país y hay quienes buscan, sobre todo, celebrar un Fin de Año diferente. La buena noticia es que un viaje a Reikiavik en Fin de Año puede reunir todas estas experiencias en una misma escapada.
¿Es recomendable para parejas?
Sí. Reikiavik y los paisajes islandeses ofrecen un escenario especialmente atractivo para una escapada en pareja. Contemplar una aurora boreal, relajarse juntos en aguas termales, recorrer un paisaje glaciar o terminar el año contemplando los fuegos artificiales sobre Reikiavik son experiencias difíciles de reproducir en un viaje convencional.
Además, no es necesario elegir entre aventura y una celebración especial: durante el día podéis descubrir algunos de los lugares más espectaculares de Islandia y reservar la noche del 31 de diciembre para disfrutar de la ciudad.
¿Es adecuado para familias?
También puede ser una buena opción para familias que disfruten de la naturaleza, la aventura y los destinos diferentes.
El atractivo de Islandia para niños y adolescentes está precisamente en que muchas de sus experiencias parecen sacadas de una película: cascadas parcialmente congeladas, volcanes, glaciares, cuevas de hielo, géiseres, campos de lava o la posibilidad de buscar auroras en mitad de la noche.
Eso sí, hay que tener en cuenta que Islandia en invierno no es un destino de sol y playa ni un viaje pensado para pasar muchas horas al aire libre sin planificación. El frío, el viento, la oscuridad y la meteorología forman parte de la experiencia y conviene que todos los miembros de la familia estén preparados para ello.
¿Y si mi principal objetivo es ver auroras boreales?
Entonces un viaje a Reikiavik en Fin de Año encaja especialmente bien con lo que buscas.
Las fechas de Fin de Año se encuentran dentro de la temporada de auroras y las largas noches islandesas proporcionan muchas horas de oscuridad para intentar observarlas.
Pero hay una condición importante: no existe un viaje que pueda garantizar que vas a ver una aurora boreal. La actividad solar y la nubosidad son factores que no podemos controlar.
Por eso, la mejor estrategia es no plantear el viaje únicamente como una «caza de auroras». Lo ideal es disfrutar de un destino que ya ofrece enormes atractivos durante el día y aprovechar las noches para intentar contemplar las luces del norte cuando las condiciones sean favorables.
De esta manera, incluso si una noche las nubes impiden ver auroras, el viaje sigue teniendo sentido por todo lo que ofrece Islandia.
Si tu objetivo es ver auroras boreales, y no te encaja al final estas fechas de Fin de Año, puedes echar un vistazo a nuestra página en la que te ofrecemos viajes especializados en ver auroras boreales, mientras disfrutas de un paisaje increíble o actividades inolvidables.
¿Es una buena opción para un primer viaje a Islandia?
Sí, especialmente si dispones de pocos días y quieres conocer algunos de los lugares más representativos del país.
Utilizar Reikiavik como base permite acceder a varias de las experiencias más conocidas de Islandia sin tener que realizar un largo recorrido por carretera cambiando de alojamiento cada noche.
En pocos días puedes combinar el Círculo de Oro, paisajes glaciares, cuevas de hielo, aguas termales, volcanes y Reikiavik, además de reservar tiempo para intentar ver auroras.
Para un primer contacto con Islandia, esta combinación permite hacerse una idea bastante completa de la diversidad del país sin intentar recorrerlo entero en una sola visita.
¿Es recomendable para quienes no quieren conducir en invierno?
Probablemente sea uno de los perfiles que más puede beneficiarse de un viaje organizado.
Si no tienes experiencia conduciendo con nieve, hielo, viento y pocas horas de luz, no es necesario convertir la conducción en una parte esencial de tu aventura.
Un viaje organizado a Reikiavik en Fin de Año permite desplazarte acompañado por profesionales que conocen el destino y las particularidades de las carreteras islandesas, mientras tú puedes centrarte en disfrutar de los paisajes y las actividades.
¿Y si busco algo más que una escapada urbana?
Entonces Islandia puede ser precisamente lo que estás buscando.
Reikiavik es el punto de partida, pero el atractivo de este viaje está en salir de la ciudad y descubrir el entorno natural que la rodea.
En pocos días puedes pasar de pasear por las calles de la capital a estar frente a una cascada, caminar por un paisaje volcánico, contemplar un glaciar, entrar en una cueva de hielo o relajarte en una piscina geotérmica.
Por eso, este tipo de viaje funciona especialmente bien para quienes quieren combinar ciudad y naturaleza sin tener que elegir entre una cosa y la otra.
En definitiva, ¿merece la pena viajar a Reikiavik en Fin de Año?
Si buscas una experiencia diferente, sí.
Un viaje a Reikiavik en Fin de Año tiene sentido especialmente para quienes quieren combinar auroras boreales, naturaleza, aventura y una celebración de Nochevieja diferente. No es el viaje adecuado para quien busca temperaturas suaves, muchas horas de luz o un itinerario completamente predecible.
Pero si precisamente buscas lo contrario, un destino sorprendente, paisajes invernales, actividades especiales y la posibilidad de comenzar el año bajo el cielo islandés, Fin de Año puede ser uno de los momentos más interesantes para descubrir Reikiavik y sus alrededores.
Y hay una última pregunta que probablemente te estés haciendo: ¿cómo sería exactamente vivir todas estas experiencias en un mismo viaje y qué incluye una escapada organizada de Fin de Año a Reikiavik? Ahí es donde empieza la parte más importante antes de decidir tu viaje.
