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No todo el mundo los conoce por su nombre, pero seguro que en alguna ocasión han visto alguna foto de ellos. Mundialmente famosos por su majestuosidad, los fiordos noruegos es el destino soñado por muchos viajeros.

Lo curioso es que los fiordos no son exclusivos de Noruega. Lo que pasa es que en Noruega cobran una dimensión diferente y todo gracias al bello país nórdico.

Desde enormes e impresionantes acantilados, pasando por cascadas de todos los tamaños, hasta sus pueblos y ciudades llenas de color… Noruega tiene una esencia única y los fiordos son la atracción principal de un viaje que te dejará con la boca abierta.

¿Quieres saber más de esta maravilla de la naturaleza? Entonces, ¡sigue leyendo!

¿Qué son los fiordos noruegos?

Empecemos desde el principio…

Los fiordos se pueden definir como estrechos de agua salada o, en otras palabras, agua del mar que fluye entre grandes montañas durante una cierta cantidad de kilómetros creando valles de magnitudes inimaginables.

Se formaron hace millones de años, cuando el agua del mar comenzó a irrumpir en zonas llenas de glaciares (la era de hielo) y estos, a su vez, se comenzaron a derretir rompiendo las formaciones montañosas creadas bajo el nivel del agua (hay fiordos que pueden tener hasta mil metros de profundidad).

Como se crearon en lugares donde había glaciares, es decir, en zonas extremadamente frías, solo se encuentran en los extremos del planeta como Noruega al norte o Chile al sur.

Mucha gente los tiende a confundir con las bahías, aunque la manera más sencilla de diferenciarlos es por su forma. Si se trata de una formación bastante estrecha y alargada, estamos ante un fiordo. Sin embargo, si la formación es muy ancha y de poca longitud, estamos ante una bahía.

¿En qué parte de Noruega se encuentran los fiordos?

Se podría decir que se distribuyen a lo largo del país. Hay algunos situados al norte, otros un poco más al sur… La cuestión es que hay muchos e independientemente del punto de partida escogido (normalmente suele ser la capital, Oslo), se pueden trazar diferentes rutas por todo el país.

De todas formas, lo normal es que los viajeros escojan los más impresionantes para vivir momentos únicos. Por ejemplo, en la zona más al sur está la ciudad de Bergen, con varios fiordos interesantes para visitar. Por otro lado, al norte está Borgund, un pueblecito mucho más pequeño, pero igual de cercano a preciosos valles con sus acantilados.

De lo que no hay duda es que, vayas donde vayas, tendrás la oportunidad de admirar algún fiordo.

¿Cuál es la mejor época para ver los fiordos?

Como se trata de un país nórdico y muy cercano al polo, el otoño y el invierno son bastante agresivos en cuanto a las bajas temperaturas.

Por esta razón, el final de la primavera y todo el verano son las mejores épocas para los viajeros que simplemente quieren disfrutar de la majestuosidad de los fiordos.

Viaje fiordos noruegos - Multiaventura

Durante este tiempo, la temperatura es mucho más aceptable, no se necesita demasiado abrigo y los días son más largos, por lo que hay más tiempo de luz para admirarlos.

Por supuesto que puedes viajar en épocas frías. Los fiordos van a seguir estando allí. Además, tanto en otoño como en invierno, los valles tienen un ambiente diferente, aunque seamos sinceros: no todo el mundo puede soportar las bajas temperaturas de este periodo del año.

¿Cómo moverse por Noruega para ver los fiordos?

Hay varias formas. Ninguna es mejor que la otra. Todo es cuestión de escoger la que cada uno prefiera.

Una de ellas es viajar en coche. Tan sencillo como llegar, alquilar cualquier tipo de vehículo y comenzar a viajar por las modernas carreteras de Noruega. Hay valles, cascadas y diferentes pueblos que ver y visitar cada ciertos kilómetros. Además, en Noruega hay muchos puentes que unen diferentes zonas, así que no tendrás problemas para moverte.

Otra opción es viajar en tren ya que sus vías ferroviarias conectan un montón de puntos y pasan por lugares que te dejaran boquiabierto.

La mayoría de rutas de tren van de ciudad en ciudad, pasando por altas montañas (hasta 1000 metros de altura), por hermosos fiordos a unos palmos de distancia o dando giros hasta de 180° grados.

Como tercera opción tenemos los barcos o los ferris. Tienen rutas muy parecidas a las del tren, Crucero de auroras boreales en los fiordosaunque el trayecto es mucho más calmado.

La verdad es que navegar por los fiordos es una de las actividades obligatorias de todo aquel que visita Noruega. Es un ambiente de ensueño, tanto que muchas veces parece que se trata de una obra creada y formada hace un par de minuto.

Cuando se está navegando en medio de montañas realmente enormes es cuando los viajeros recuerdan las cosas tan increíbles que nos da la madre naturaleza. Todo el que vive la experiencia, queda encantado con los fiordos noruegos.

Eso sí, muchas de las rutas en barco solo se pueden hacer en verano. Es para evitar los inconvenientes de las otras temporadas.

Los fiordos son, sin duda, una de las formaciones naturales más impresionantes que podemos admirar. En fotos y vídeos se puede apreciar una pizca de su grandeza, pero nada como vivirlo en primera persona.