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No importa la época del año ni la estación, Islandia sigue siendo uno de los destinos más visitados de toda Europa.

Hace poco escribimos sobre todo lo que se puede hacer cuando se viaja a Islandia en invierno, una época bastante delicada por las bajas temperaturas, las pocas horas de luz y toda la nieve que cubre la isla.

Hoy toca el turno de la primavera.

Sabemos que Islandia es muy hermosa y tiene un montón de atracciones disponibles, pero ¿qué se puede hacer en la tierra de los vikingos una vez que la nieve se empieza a esfumar?

¡Quédate para descubrirlo!

Viajar a Islandia en marzo

Puede que sea uno de los meses más variados de todo el año porque es cuando termina el invierno y se da paso a la primavera, otra de las épocas más bonitas que tiene Islandia.

La temperatura no varía demasiado en comparación con el invierno, así que el frío se sigue manteniendo en toda la isla. Puede que se manejen sensaciones más aceptables (3° a 10°), pero las corrientes de viento siempre lo empeoran todo.

En marzo también hay una extraña mezcla entre sol y lluvia. Lo que parece un día soleado para visitar diferentes atracciones puede terminar en fuertes lluvias o incluso granizo, así que lo mejor es salir preparado con lo necesario.

A la hora de alquilar un vehículo para recorrer Islandia, los 4×4 son una excelente opción ya que hay muchos caminos repletos de barro por las constantes lluvias, lo que puede ser un impedimento para trasladarse de un lugar a otro. Sin embargo, con un 4×4 esto queda solucionado aunque es verdad que el alquiler es más caro.

La primera mitad de marzo sigue siendo buen mes para dar “caza” a las auroras boreales, aunque hay menos posibilidades en comparación con los meses de invierno. Con todo y eso, no se puede considerar como una tarea imposible.

Como tal, hay un montón de lugares para ver las auroras desde toda Islandia. Desde pueblos y ciudades hasta locaciones un poco más al aire libre y alejadas, así que puedes escoger la que mejor te parezca.

Las cascadas en primavera comienzan a coger otro color (finales de mes), alejadas de ese blanco tan brillante característico de la nieve islandesa. Cerca de la capital hay varias de ellas, así que dependiendo de tu estancia puedes explorar las más cercanas al punto de partida.

Si eres una persona amante del deporte, puede que quieras practicar un poco de descenso en esquíes o montañismo invernal ya que son dos de las actividades más solicitadas por los turistas “extremos” que llegan en búsqueda de aventuras.

En caso de que no seas muy experto, puedes contratar la asistencia de profesionales de la zona. De esta manera, te sentirás mucho más seguro y podrás tener una experiencia de 10 sin ponerte en riesgo.

De todas formas, si ambas actividades te parecen muy extremas, puedes cambiarlas por la visita o escalada sobre los glaciares ya que son mucho más tranquilas y no requieren de tanta destreza y capacidad física.

Una buena forma de despedirte de Islandia si viajas en este mes es dándote un baño en la Blue Lagoon. Las cálidas temperaturas del agua (rondan los 40°) son realmente relajantes y como se trata de un mes de transición entre el invierno y la primavera, ¡es posible que caiga alguna nevada mientras te bañas!

Viajar a Islandia en abril

Para empezar, el invierno comienza a desaparecer a mediados de marzo, entre el 21 y el 25 (prácticamente abril).

Algunos podrían pensar que con la llegada de la primavera la nieve desaparece por completo de la isla, cosa que no es cierta. En Islandia, si no te gusta el clima, tan solo tienes que esperar 5 minutos. Cinco minutos para ver cómo sale el sol, se oculta, se nubla el cielo, comienza a llover, la lluvia se transforma en nieve y sale el sol otra vez.

Hay algunas zonas, sobre todo al norte del país, en donde la nieve sigue haciendo presencia de manera esporádica, así que es muy importante viajar con el abrigo necesario.

Aparte de eso, la mayoría de atracciones y lugares para visitar van cobrando su propio color natural, dejando atrás la capa blanca de nieve. Es ahí donde Islandia se vuelve aún más impresionante.

Gracias a que la temperatura tiene niveles un poco más aceptables, muchos de los turistas aprovechan la temporada para recorrer Islandia en camper o autocaravana, cosa que no se puede hacer en invierno por el frio abrumador. Con ella, resuelven, a la vez, el tema del alojamiento y el transporte, ahorrando así bastante dinero.

De entre todas las rutas que se pueden hacer, quizá la mejor y la más rápida sea la del Círculo Dorado ya que se encuentra cercana a la capital y se puede completar en 4 o 5 días.

El recorrido te llevara a conocer el parque nacional de Thingvellir, el área que rodea al gran Geysir antiguo, la imponente cascada de Gullfoss y el gran cráter de Kerid. Todas atracciones diferentes entre sí, a unos pocos metros de distancia y totalmente gratuitas (al menos en esta época del año), aunque bastante transitadas.

Si decides alquilar una camper o similar, tendrás la ventaja de poder quedarte a dormir cercaCoche en carretera islandesa de algunas de estas atracciones. Por ejemplo, puedes acostarte con una vista totalmente frontal de cualquier de las cascadas de la zona. ¡Una experiencia de película!

Nota: de los baños no tienes por qué preocuparte. Hay un montón de ellos repartidos por toda Islandia, donde puedes ducharte y lo que necesites.

Puede que la única desventaja de la camper, además de su reducido tamaño, sea el hecho de no poder transitar por vías fuera de la carretera, ya que estas están reservadas para el uso exclusivo de los vehículos 4×4.

Todas estas actividades también se pueden combinar con las visitas a la capital, donde encontraremos un montón de cosas que hacer y de lugares que visitar.

Viajar a Islandia en Mayo

A mediados de mayo, las lluvias y nevadas espontáneas empiezan a ser reemplazadas por un sol un poco más constante y una vegetación bastante viva. Es una de las mejores épocas para apreciar el colorido esplendor de la tierra de los vikingos.

Entre primavera y verano es el mejor momento para avistar ballenas, siendo otra de las actividades más demandadas por los turistas. Lo único malo es que, en esta época, hay bastantes turistas, así que lo mejor es reservar.

En muchas ocasiones, el pack no incluye solo el avistamiento de cetáceos, sino también otras actividades como, por ejemplo, la exploración en búsqueda de auroras boreales. Mira a ver qué paquetes hay y coge el que te parezca más atractivo.

Por cierto, ver las ballenas no es lo único que se puede hacer en el mar, ya que el buceo es otra buenísima opción para los que quieren llevar sus aventuras en Islandia al extremo.

Como tal, hay un montón de sitios donde se puede bucear y, como te podrás imaginar, es completamente necesario contar con un equipo de apoyo (no puedes bucear por tu cuenta). El mejor de todos es la famosísima grieta de Silfra, un lugar único en donde se puede explorar la división de dos continentes gracias a las placas tectónicas que los separan entre sí.

Ahora, si el buceo no es lo tuyo, siempre puedes optar por ir a ver y fotografiar las impresionantes cascadas que abundan en Islandia.

Como verás, Islandia nos ofrece muchas actividades en primavera. Esperamos que con lo que te hemos contado, puedas configurar un itinerario lo suficientemente completo como para disfrutar a tope de la primavera islandesa.