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El país nórdico es uno de los destinos más cotizados de los últimos años debido a muchos factores. En principio, ser una isla tan privilegiada en cuanto a paisajes y fenómenos naturales llama bastante la atención.

El hecho es que, actualmente, Islandia está en boca de todos y si en algún momento te has planteado realizar una visita a la tierra de los vikingos, tienes que conocer las 7 experiencias que no te puedes perder si vas. Con esto, si aún no estás del todo convencido para realizar el viaje, seguro que terminas yendo.

¿Qué se puede hacer hoy en la antigua tierra de vikingos?

Darse un baño en la Blue Lagoon

La Blue Lagoon ha sido proclamada por diferentes medios de comunicación como uno de los balnearios más importantes del mundo y es que la Blue Lagoon es una de las lagunas más impresionantes de toda Europa.

Imagínatelo. Aterrizar en una isla con fuertes corrientes de viento y temperaturas prácticamente bajo cero. Lo que apetece bajo esas circunstancias es un ambiente cálido, justo el que hay en las aguas termales del Blue Lagoon.

Esta curiosa laguna queda relativamente cerca de uno de los muchos volcanes que están esparcidos por toda Islandia, propiciando así unas aguas termales perfectas para darse un baño relajante. Gracias a eso, las aguas del Blue Lagoon son el destino más concurrido por los viajeros que visitan Islandia y no es para menos. Con temperaturas tan bajas, se debe buscar la manera de mantenerse en calor.

Aunque si debemos mencionar que, en temporada alta (verano normalmente), la cantidad de personas que se acercan a la laguna es bastante alta, por lo que podremos tener la sensación de que estamos en un lugar demasiado abarrotado de gente. Además, en esa época del año, el precio de la entrada suele aumentar considerablemente (más de 50 euros).

Sabiendo eso, solo tendremos que tomar las precauciones necesarias para tener una visita placentera a las aguas termales más famosas de Islandia.

Consejo: si quieres evitar precios elevados o un proceso tedioso para entrar a la Blue Lagoon, siempre puedes hacer las reservas correspondientes desde cualquier agencia de viajes autorizada

Explorar el fondo de Silfra

El ser humano siempre ha sentido muchísima de curiosidad por explorar los límites y las divisiones que separan nuestro planeta y estamos completamente seguros de que cualquier viajero moriría por nadar a la vez en ‘dos mares’ diferentes. Pues bien, si visitamos la grieta de Silfra tendremos la oportunidad de nadar en placas tectónicas de contenientes diferentes.

Tal y como lo oyes. En Islandia, la grieta de Silfra junta las placas tectónicas del conteniente norteamericano y con las del continente euroasiático formando un panorama inmejorable para realizar nuestra primera experiencia de buceo si así fuese el caso.

Es una parada bastante conocida entre los viajeros, los cuales hacen sus reservas con anticipación para no perderse esta experiencia tan singular.

Debido a las bajas temperaturas, se necesita un traje específico que mantenga nuestro cuerpo protegido de las bajas temperaturas. Además,  si nunca hemos participado en actividades de este tipo, necesitaremos la guía de un especialista para no correr ningún tipo de riesgo y disfrutar sin peligro.

¿Te animas a explorar la delgada línea divisora ubicada en las profundidades?

Observar como el géiser Geysir expulsa agua a 20 metros de altura

Una de las experiencias más sencillas, pero admirables de toda Islandia.

Estar parado frente a un cráter que expulsa agua a más de 20 metros cada 3 minutos estremece todos los sentidos del cuerpo. En ocasiones, es hasta difícil de digerir, pero ya sabemos lo compleja que es la madre tierra…

Dependiendo de la época y de diferentes factores naturales, el Geysir puede estar inactivo, sin embargo su vecino Strokkur tiene una actividad mucho más regular.

Pisar alguna colorida playa de arena volcánica

En Europa es bastante común encontrarnos con playas de arena oscura, sin embargo las playas de arena volcánica de Islandia son algo totalmente aparte.

En Reynisfjara, el panorama deja ver 3 columnas basálticas de unos 60 metros cada una, lo que sumada a la negruzca arena de la playa y a una puesta de sol de ensueño en el momento adecuado, forman un paisaje que solo podríamos visualizar en nuestros sueños más increíbles.

Otro destino bastante frecuentado está en la playa de Dyrhólaey. Esta tiene acceso desde la carretera por un sendero, el cual sirve tanto para llevarnos al mar como al arco de Dyrhólaey. Desde allí tendremos una vista excelente para tomar todas las fotos que queramos.

En cualquiera de los dos casos, ambas son playas bastante visitadas aunque, a la vez, bastante peligrosas. Una vez lleguemos allí, veremos varios anuncios que nos avisan de que estemos alerta por el “efecto arrastre” del mar.

Si deseamos presenciar las auroras boreales que se presentan por toda Islandia, las playas también son

una excelente alternativa.

¿A quién no le gustaría ver un cielo pintado de diferentes colores con el sonido del mar de fondo?

Ver las focas de Jökulsárlón

Si no tienes problema con el frio excesivo, puedes darte una pasada por el glaciar de Jökulsárlón y tener una experiencia con sello de polo norte.

Los imponentes glaciares que se ven por toda la zona ofrecen un paisaje difícil de repetir en cualquier otra parte del mundo. Además, las focas que frecuentan la zona son de lo más tiernas. Si pillas alguna visita guiada, tendrás la posibilidad de acercarte mínimamente a ellas de forma segura debido a que las focas son consideradas animales salvajes y los lugareños son bastante celosos respectos a ciertas cosas de su tierra, aunque es totalmente entendible.

Estar dentro de en un volcán

Las posibilidades que tenemos de entrar en un volcán son más bien escasas excepto en la tierra de los vikingos. Aquí hay destinos verdaderamente impensables.

Si hace poco estábamos hablando de las frías temperaturas del glaciar de Jökulsárlón, ahora pasamos a las temperaturas más cálidas de los volcanes repartidos por toda Islandia.

Eyjafjallajökull es el más famoso de todos (fue el que causó el cierre del tráfico aéreo europeo en 2010). Su tamaño es verdaderamente impactante y, para visitarlo, tendremos que hacerlo a través de una de las visitas guiadas (no te preocupes que lugares para adquirir visitas hay por todas partes) que nos ofrecen desde la capital.

Islandia tiene un montón de destinos para visitar: playas, cascadas, aguas termales, faros, monumentos y demás. ¿Por qué no añadir un volcán a la lista?

Admirar la belleza de las cascadas

Las cascadas son bastante comunes en Islandia. El país es una isla (de ahí su nombre) y la distancia que tendremos que recorrer para ir admirando cada una de sus bellezas es muy corta.

Una de las cascadas más imponentes de toda la isla es la cascada de Skógafoss, la cual queda a unas dos horas de la capital.

Cuenta la leyenda que un grupo de vikingos escondieron un tesoro justo donde cae el agua de la cascada y que durante muchos años tanto saqueadores, como marineros, piratas y otros trataron de obtenerlo sin ningún éxito, siendo ese otro de los encantos que tiene la isla: la historia y mitología que hay detrás de cada monumento histórico, sea natural o construido por el hombre.

En la parte baja de la cascada se forma un arcoíris de un tamaño diminuto, pero lo suficientemente grande como para embellecer aún más la postal que podremos obtener de Skógafoss.

Godafoss  es otra de las cascadas más visitadas aunque se encuentra a unas cinco horas de la capital. Es otra de las atracciones principales de Islandia.

De esta última podremos obtener fotos realmente impresionantes ya que el lugar de desembocadura es bastante amplio y está divido por columnas hechas de formaciones rocosas, dando la impresión de que son muchas cascadas en una. Una imagen que difícilmente podremos ver en otro lugar del mundo.

Las otras cascadas, aunque de menor tamaño, son excelentes para los viajeros que deseen acampar al aire libre.

Islandia es un territorio pequeño para la cantidad de actividades y experiencias que podemos vivir. Es casi como si tuviéramos toda la isla para nosotros solos.

Es bastante común dirigirse a cualquiera de sus paisajes naturales y encontrarnos sin ningún turista alrededor, lo que lo hace un destino perfecto para los viajeros que disfrutan de los paisajes alejados de las multitudes.

Si tienes pensado viajar a Islandia próximamente, disfruta de cualquiera de las experiencias de la lista. Recuerda que para nacimos para explorar y descubrir cada pedacito de nuestro planeta tierra.