¿Sigues sin saber que ver en Islandia? En la planificación de nuestro viaje por el país de hielo y fuego seguro que nos aparecerán cientos de lugares que visitar, pero sin duda el famoso “Círculo de Oro” no debe de faltar en nuestra lista de imprescindibles. Esta ruta es el conjunto de visitas más popular de la isla, que incluye las visitas a Þingvellir, Geysir y Gullfoss.

¿Aún no sabes de lo que estamos hablando? ¡En este post te lo contamos todo en detalle!

QUÉ ES EL FAMOSO CÍRCULO DE ORO

Þingvellir

Þingvellir (pronunciado “Thingvellir”) será la primera de nuestras paradas, parque nacional y antigua sede del primer Parlamento Islandés. El primer parque nacional, a tan sólo 23 km al este de Reykjavík, es el lugar histórico más importante de Islandia y un sitio de solitaria belleza. 

El territorio de Islandia forma parte de dos placas tectónicas que, como dos bloques rígidos, se están desplazando sobre el manto de la tierra y separándose entre sí al mismo tiempo. La lenta separación origina valles y enormes grietas. Esos desgarros o roturas se producen coincidiendo con grandes movimientos sísmicos y erupciones y no suelen resultar tan evidentes porque las brechas se rellenan de inmediato con lava hasta el nivel superficial. Sin embargo, en Þingvellir, la separación de las placas continentales de Eurasia y América se manifiesta con total claridad porque el hundimiento y la ampliación de las brechas se está produciendo sin que haya actividad volcánica notable en esta zona desde hace unos 100.000 años. De ahí que aquí sean notorias las profundas fisuras que apenas se ven en el resto del país.

En el 930 d.C. los vikingos fundaron aquí la Althingi, el primer parlamento democrático. Como ocurre con muchos yacimientos de la era de las sagas, quedan pocos vestigios vikingos pero la ubicación es espectacular, dentro de una inmensa fosa causada por la separación de las placas tectónicas Norteamericana y Euroasiática. Su lava musgosa está marcada por arroyos y fisuras rocosas. Es especialmente asombroso en otoño, cuando los abedules enanos brillan con vivos tonos de rojo, naranja y amarillo.

Que ver en Islandia: Þingvellir

Vista aérea de Þingvellir – Arctic Yeti

Geysir y Strokkur

Geysir, uno de los puntos turísticos más famosos de Islandia, es el original chorro de agua termal que da nombre a todos los géiseres del mundo. Antaño, el Gran Geysir escupía agua hasta 80 m de altura, pero quedó bloqueado en la década de 1950 debido a las piedras y objetos arrojados por los turistas.

Sin embargo, antes que Geysir algo imprescindible que ver en Islandia es a su hermano pequeño: Strokkur

Afortunadamente, Strokkur, el géiser más fiable del mundo, está justo al lado de Geysir. Raramente hay que esperar más de seis minutos para que el agua salga en forma de remolino y desaparezca por una especie de enorme desagüe, antes de estallar hacia arriba en una pluma impresionante de 15-30 m. para evitar una ducha, no hay que quedarse en la dirección del viento.

¿Por qué se forman los géiseres?: Los géiseres se forman cuando agua calentada por energía geotérmica queda atrapada en estrechas fisuras. El agua de la superficie se enfría, mientras que la de debajo se sobrecalienta, convirtiéndose en vapor y expulsando el agua más fría que hay encima.

Geysir y Strokkur están rodeados de pequeños y coloridos manantiales, burbujeantes piscinas lechosas y humeantes pozas de perforación donde el agua emerge a 100ºC. La zona geotermal es gratis.

Que ver en Islandia - Geysir y Strokkur

Erupción del Strokkur – Arctic Yeti

Gullfoss

Una de nuestras últimas atracciones que ver en Islandia es Gullfoss. Es una cascada doble spectacular, la más famosa del país de hielo y fuego. Tiene una caída de 32 m creando una pared de rocío antes de deslizarse con un estruendo por un estrecho barranco. Los días soleados las gotas de agua crean arcoíris, pero también es mágica en invierno cuando brilla con el hielo. Los días grises y lluviosos la niebla puede cubrir el segundo desnivel, haciendo que Gullfoss sea algo menos espectacular.

La cascada estuvo a punto de desaparecer en la década de 1920, cuando un grupo de inversores extranjeros quería embalsar el río Hvitá para un proyecto hidroeléctrico. El propietario del terreno, Tomás Tómasson, se negó a vender pero los promotores obtuvieron permiso del Gobierno. La hija de Tómasson, Sigrídur, fue a protestar a Reykjavík llegando incluso a amenazar con arrojarse a la cascada si el proyecto seguía adelante. Por suerte los inversores no pagaron el arrendamiento y el contrato quedó anulado, evitándose así la destrucción de la cascada. Gullfoss fue donada a la nación en 1975 y, desde entonces, ha sido una reserva natural.

¿Te gustaría visitar el Círculo de Oro en compañía de uno de nuestros guías? ¡Échale un ojo a nuestro DayTour por estos lugares!