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Después de la época más álgida para el turismo en Islandia, viene una temporada un poco más calmada en donde se pueden apreciar varios fenómenos únicos. Sí, estamos hablando del otoño islandés.

Durante esta estación, cambian un montón de cosas. La cantidad de turistas disminuye, los vuelos aéreos bajan de precio, las temperaturas descienden aún más y las atracciones y hospedajes también se vuelven más económicos.

El otoño es una excelente temporada para visitar Islandia por un montón de razones que veremos en este artículo.

Viajar a Islandia en septiembre

Caballo islandes

Lo que muchas personas aprecian nada más llegar a Islandia en este mes es lo activa que está la fauna comparada con otras épocas. Esto se debe, principalmente, a los preparativos que hacen los animales antes de la llegada del invierno.

Durante el otoño, es bastante común encontrarse con ovejas o caballos por cualquier carretera de Islandia.

Si decides ir con la idea de fotografiar todo los lugares por donde pases, las fotos con los cabritos o perros islandeses quedarán bastante chulas ya que ambos suelen ser bastante amigables.

Las mejores actividades para septiembre son las que normalmente no se pueden aplazar. Las atracciones naturales se pueden apreciar aunque esté lloviendo, sin embargo, muchas de las excursiones no se pueden realizar con lluvia o granizo, así que lo mejor que puedes hacer en los días de buen tiempo (soleados o con pocas nubes) es ir a las excursiones que ya tenías planeadas.

Vista de ballenas desde Húsavík

Por ejemplo, puedes aprovechar el buen tiempo para avistar ballenas o escalar algún glaciar.  Ambas vienen bastante bien para romper un poco con la rutina y tener una experiencia diferente.

En cambio, puedes aprovechar el “mal tiempo” para visitar sitios naturales o para seguir recorriendo el país.

Los vientos a finales de septiembre aumentan más de lo que te podrías imaginar, así que es necesario salir bien abrigado o, como mínimo, con un corta vientos en la mochila para protegerte de las fuertes ráfagas.

Hay muchas personas que les encanta grabar los lugares que van recorriendo y las actividades que allí hacen, pero los lugares con viento no son los mejores que digamos. Si tú eres una de ellas, trata de usar un micro externo al del teléfono o cámara para corregir ese sonido tan molesto que generan las corrientes de aire, ya que hay posibilidades de que el audio sea completamente inaudible.

Como dijimos al principio, los vuelos comienzan a ser más baratos a finales de mes, lo que es perfecto para quienes deseen viajar con un presupuesto ajustado.

En un fin de semana (3 días y 2 noches) se puede recorrer un montón de atracciones (el circulo dorado, por ejemplo) y parte de la capital islandesa. Además, como no hay una cantidad excesiva de turistas, la mayoría de hoteles o lugares para hospedarse tienen plazas libres, aparte de que comienzan a bajar de precio.

Viajar a Islandia en octubre

Puede que sea el mes más otoñal del año y es algo que se siente a simple vista.

En muchos de los pueblos y ciudades repartidos por Islandia, la migración de las aves es un fenómeno bastante normal en este mes. A donde quiera que vayas, siempre se estarán movilizando grandes bandadas de pájaros, a tal punto que es muy cautivador observar su comportamiento y todos los ruidos que emiten.

Muchos lugareños escogen algún punto enfrente de su casa para poner migas de pan y agua, así las aves que vienen de paso pueden alimentarse antes de seguir su camino.

Frailecillos

Como comentábamos más arriba, con la terminación de las vacaciones de verano, la marea de turistas desciende enormemente, por lo que se vuelve mucho más cómodo visitar las atracciones o inclusive andar en las propias ciudades.

Por otro lado, octubre es el mes del cambio de color ya que muchos árboles y vegetación cambian de tonalidad, lo que hace que algunos pueblos cojan un aire totalmente diferente, inclusive la propia Reikiavik.

Para los amantes de la fotografía puede que sea uno de los mejores meses, ya que se consiguen escenarios con un tono imposible de igualar en otra estación.

Viajar a Islandia en noviembre

Por ultimo tenemos al mes de noviembre, el cual sirve para despedir al otoño y darle la bienvenida al invierno. Podríamos decir que es cuando las cosas se vuelven realmente “heladas”.

La sensación térmica puede llegar a temperaturas muy bajas (entre -5° y -10º) gracias a las fuertes corrientes de viento que comienzan a aparecer por toda la isla, a tal punto que es difícil moverse bajo esas condiciones.

Aurora BorealA pesar de todo eso, el mes de noviembre es uno de los mejores para comenzar a buscar auroras boreales, ya que las noches son más largas que los días y hay mayor tiempo de exposición para las auroras.

Hay algunos lugares específicos donde el fenómeno se ve realmente impresionante, sin embargo cuando hay temporada de auroras, hay noches donde el espectáculo es tan grande que se puede observar desde cualquier lugar de la isla, incluso desde la propia capital.

Aunque no lo creas, las diferentes cabañas y hostales de toda Islandia bajan bastante su precio una vez comienza a asomar el invierno. Es una época bastante fría que no cualquier turista soporta, por eso es una buena opción para los que viajan con un presupuesto ajustado.

Es cierto que el frío puede llegar a incomodar bastante, pero tampoco es una experiencia que se podría clasificar como desagradable, mucho menos si estás con tus amigos o con tu pareja y tu mayor intención es tener una experiencia única. En eso Islandia es inigualable.

Como tal, el avistamiento de ballenas sigue estando disponible hasta mediados de noviembre, aunque la temporada donde las ballenas están más activas es en verano. De todas formas, si no te convence mucho la idea, puedes sustituir el avistamiento de ballenas por la exploración al interior de un glaciar. Una aventura que si está disponible para cuando llegan las temperaturas más bajas y que sigue siendo igual de impresionante.

Como puedes observar, Islandia tiene encantos diferentes, pero igual de impresionantes en cualquier época año. Solo es cuestión de que decidas qué actividades quieres realizar y las experiencias que te gustaría vivir para hacer el viaje de tus sueños.

¡La tierra de los vikingos te espera!